Hombre ejemplo para los afrocolombianos en Colombia
Heiler Ledezma, un joven como cualquier otro,
con ganas de seguir adelante, con empuje,
pero que tuvo que sufrir los actos discriminatorios por los que era
víctima en su universidad, la Distrital Francisco José de Caldas de Bogotá.
Heiler y su hermano Heicer, dos hermanos que
ahora son Tecnólogos en electrónica e Ingenieros, llegaron desde Quibdó (Choco)
a Bogotá en el 2003 y que decidieron estudiar y seguir adelante en sus
proyectos de vida, pero que se vieron invadidos por una plaga que viene
degradando a la comunidad afrocolombiana, una plaga llamada “Racismo”. Cansados
de tantos insultos en su universidad por parte de los profesores, Heiler decidió
hacerse respetar poniendo una acción de tutela contra su universidad por parte
de los actos discriminatorios por los que era víctima él y su hermano.
Siendo los únicos negros de la clase, estos
jóvenes eran víctimas permanentes por parte de los profesores de la universidad
poniéndolos injustificadamente de ejemplos en los temas que trataban en clase. Uno
de ellos cuenta que era común que un profesor, por ejemplo, relacionara las
variables eléctricas que veían mientras estudiaban tecnología en electrónica
con temas de esclavitud y negritud, que no tenían nada qué ver con la temática.
Heiler simplemente se cansó de que el tema ético racial fuera puesto en medio
de una clase solo por el capricho de una persona. Por esto se dispuso a poner
una acción de tutela contra su universidad “El docente pretendió plasmar
en el imaginario colectivo la imagen de los afrodescendientes (representados en
mí en el salón de clase) como ‘esclavos negros’ que
sólo trabajan bajo tratos forzosos e inhumanos, condiciones que en estos
tiempos o en este siglo han sido rechazadas por la comunidad internacional”, escribió
Heiler en el documento pasado a la Corte Constitucional para su consideración.
10 años después estos jóvenes son noticia, la
razón, muy simple, la Corte Constitucional falló
a su favor considerando que a ninguna persona se le debe discriminar por
su color de piel, obligando a su universidad a
pedir disculpas públicas y sentando un precedente en Colombia sobre el racismo
en las aulas de clase. Sin duda para Heiler y su hermano Heicer consiguiendo
este fallo a su favor lograron hacer lo que muchos otros afrocolombianos no se
atrevían a ser y lograron de alguna u otra forma sacar del camino al racismo en
Colombia.
Con las ansias encima, y con
toda la expectativa Heiler espero solo lo que tenía ganas de escuchar durante
mucho tiempo, El pasado 31 de mayo, el rector de la Universidad Distrital
Francisco José de Caldas, Inocencio Bahamón, como representante legal de la
institución, presentó un perdón público a la comunidad afrocolombiana. “Disculpas públicas
en nombre de los docentes que con su comportamiento lastimaron o denigraron a
un miembro de la comunidad por su color de piel”,
dijo el rector. Sus palabras fueron pronunciadas justamente en el auditorio de
la Facultad de Tecnología. A la distancia, Heiler lo celebró. Y la Corte con su
decisión dejó claro que por ningún motivo en las aulas de clase deben
escucharse frases racistas.
Ahora Heiler y Heicer tienen 28
años, ambos son creadores de Fupac Tecno, un
grupo de investigación y divulgación científica, con el que han logrado avanzar
en estudios geoespaciales, que son prioridad en su centro de estudios. Heiler
está, desde hace dos meses, en Estados Unidos. Permanecerá allá hasta finales
de junio. Fue invitado a trabajar en la Universidad de Texas en proyectos
integrados con la Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) en el tema de
satélites orbitales, “Nos llamaron cuando se
enteraron de las investigaciones del satélite Libertad 1, el único que Colombia
tiene en el espacio”, cuenta Heiler desde un hotel en Austin, donde vio las
noticias que registraron cómo por primera vez una universidad en Colombia ofrecía
disculpas por un trato racista.
No obstante, Heiler no quiere
referirse ni implicarse más en el tema aunque de algún modo le preocupa que
muchas personas como él, vivan lo que él vivió. “Es un capítulo cerrado”, dice.
Pero sí quiere dejar claro que su única pretensión era “reivindicar los
derechos de los afros”. Y cree que unas disculpas, así sean públicas, no son
suficientes. “¿Cuántos
negros recibirán un trato así en sus universidades y trabajos?” Se cuestiona.
Aunque hay que resaltar que
mientras avanzaba el respectivo proceso su hermano Heicer sufrió las
consecuencias de este, ¿Cuál fue la razón? Muy simple, el tutor de la tesis le
rompió en la cara su trabajo que había hecho con mucha dedicación y arduo
trabajo, fue por esto que Heicer al igual que su hermano, quiso que esto parara
e interpuso una acción ante la Personería contra su profesor, que podría tener
consecuencias disciplinarias. Están esperando a que se resuelva el caso.
Ahora todo parece marchar bien,
Heiler sabe que con el fallo de la corte, ayudara a muchos afrocolombianos en Colombia
quienes sufren maltratos discriminatorios como los que él vivió “En el medio académico nunca se había dado
algo así”, cuenta. “Muchos no se atreven porque les asusta el proceso, piensan
que son muy largos, creen que van a perder”, agrega.
Fue por esto que en el 2010, año en el que
demando a su universidad, a ambos hermanos los condecoraron por ser un ejemplo
en la comunidad afrocolombiana, recibiendo el premio ‘Benkos Biohó’, por
su liderazgo en temas científicos y la colaboración que hicieron para lograr la
puesta en órbita del satélite ‘Libertad 1’. Heiler quiere dejar atrás el
pasado y dejar fuera de su vida lo que paso y por lo que fue víctima pero considera
que muchas veces se tergiversa la lucha afro. “No queremos parecer víctimas”,
reitera. Y prefiere destacar lo que ha podido ver desde que está en el proceso
de investigación en Estados Unidos. “La ciencia en Colombia está bastante
descuidada. Hay mucho potencial, pero no tiene la atención que se merece. No se
articula con la industria. Y eso es algo que ayuda al desarrollo y al avance de
un país. Eso fue lo que hizo Estados Unidos”, dice.
Además hay que destacar que tanto el “Trato
negrero” y la razón que “lo tendían trabajando como negro” fueron dos de las
muchas expresiones que expresaron profesores y que motivo mucho mas a Heiler a
exigir respeto. La Corte, considerando esto le dio la razón, No solo a él.
También a los anónimos que a diario, por cualquier motivo, se sienten excluidos.
“Cuando se usa en clase, por parte de un docente, una expresión que mantiene y
preserva estereotipos racistas y esclavistas en las estructuras lingüísticas,
se promueve un trato excluyente, que margina a las personas consideradas como
parte de una determinada ‘raza", dijo la Corte en su pronunciamiento.
“Ojalá sea una lección aprendida. Para esta y
cualquier otra universidad”, reitera Heiler, solo espera que cuando el nombre
de su universidad o de cualquier otra sea dicho o sea noticia sea para un logro
con una investigación que aporte a la ciencia de este país.
Ahora Heiler trabaja en la Universidad de Texas desarrollando
proyectos en telemetría de satélites en el centro de investigaciones espaciales,
esperando aportarle algo bueno a la ciencia y dice que aunque no es el único colombiano
que está en estos estudios, afirma que es el único afrocolombiano, y el único
chocoano que hay, lo cual lo hace sentir orgulloso, no solo por representar a
Colombia en el exterior sino porque su color de piel no es motivo de
discriminación para ayudar a la ciencia
de Colombia y del mundo.
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