Tras el accidente que
ocurrió en la cárcel Modelo de Barranquilla, en el que murieron 11 personas y
más de 40 resultaron heridas, deja ver el infierno, lo inhumano y la condición
de las cárceles del país.
Las cárceles de Colombia son definidas, tras el
accidente que hubo en la cárcel Modelo de Barranquilla como inhumanas, en el
que la calidad de vida no existe, en el que el espacio para cada preso parece
ser demasiado pequeño para lo acostumbrado, un hacinamiento de presos que lleva
a tener a más de una cárcel en el país con más del doble de los reclusos que se
deben tener.
El accidente que hubo en esta cárcel de
Barranquilla, destapa el sufrimiento de los presos para vivir en una cárcel, y
de las familias que no resistieron el dolor de ver a sus familiares con la
posibilidad de que estuvieran calcinados. Y es cierto resaltar que este
percance, llevaría a un estado de alerta de la condición de las cárceles del
país.
Esta tragedia, que ocurrió en un patio del
centro penitenciario, está habilitado para 196 personas y cohabitan allí
alrededor de 716, teniendo una superpoblación del 265% así lo informo el
defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, que además agrego que el recinto
tiene una capacidad para 454 internos y en el último registro, efectuado el 15
de enero, había 1.123 reclusos.
Este problema que muestra la problemática del
sistema penitenciario en Colombia, es
vivido día a día en el país, un claro ejemplo de esto es la cárcel del Distrito
Judicial de Neiva ubicada en el municipio de Rivera, este penal tiene una
capacidad para 900 internos, sin embargo, en la actualidad se encuentran más
del doble, 1850.
Y el problema se agrava aún más si vemos que el
estado le reconoce a cada interno $1.200.000, unos pesos que parecen no estar
rigiendo. La solución propuesta para este tipo de problemáticas es la entrada
de un Nuevo Código Penitenciario y Carcelario que dice que se dejen en la
libertad condicional muchos de los condenados que tengan sanciones por delitos
leves. De esto, se deduciría que unos 170 internos en la cárcel de Rivera
saldrían en Libertad.
Una solución que no es para nada grata, ni mucho
menos buena, porque se dejarían personas que incurran en delitos como hurto y
violencia intrafamiliar, algo que marginaría mucho más a las mujeres de la
sociedad, claro está que una solución que la gente dice que funcionaría es la
construcción de más cárceles que ayuden a que delincuentes de cualquier tipo no
queden en libertad.
Y aunque para el abogado Jimmy Soto Díaz,
subdirector saliente del centro penitenciario de Rivera, la ley 1709 de 2014, si solucionara la situación en
los centro penitenciarios solo si hay una revisión estructural de la política
criminal del Estado, agregando que por más de que se construyan más cárceles,
las personas que sigan siendo condenadas en un futuro van a ser
exponencialmente superiores a lo que pueda soportar la estructura
penitenciaria, es decir, el problema se agrandaría.
Ahora, es claro resaltar que sino queremos ver a
más delincuentes en el país, a más asesinos, a más sicarios, se necesitaría
invertir más en educación, y no robarse la plata como lo están haciendo, porque
hace poco se supo que el gobierno pago a las secretarias de educación por más
de 37.500 alumnos fantasmas, es decir niños que aparecen registrados como si
estudiaran, pero realmente no lo están. En este fraude que ya es llamada el
carrusel de la educación, se recogió entre 2010 a 2013, cerca de 814.000
millones de pesos.
Y como lo dijo Claudia López, candidata al
senado, por la alianza verde, el problema de Colombia está en los políticos
corruptos, esos hombres que se roban el dinero de la educación, salud, y que
ahora tienen a un país en graves problemas. Un sistema penitenciario, que de
acuerdo con los expertos, necesita medidas estructurales que van más allá de la
actual reforma al Código Penitenciario, y que ahora tiene a familias llorando y
clamando explicaciones por la muerte de sus familiares.

