La salud, un derecho en peligro de extinción
Honorable presidente de la república, no le
basto con las miles de protestas que ha habido en todo el país, no le basto con
los miles de colombianos que están cansados que su mandato este lleno de
inconformidades y ahora no le basta con ponerle una talanquera, un obstáculo a
la salud,, poniéndola entre la espada y la pared.
Así pues, la plenaria del Senado aprobó en gran
parte el proyecto de reforma a la salud que lleva varias semanas en trámite en
la corporación. Esta reforma a la salud, que para el gobierno es “buena” pero que para los médicos, especialistas y
personas en la salud y claro toda la población colombiana es un atropello
porque la salud pasa de ser un derecho a un negocio dejando espacio a la
corrupción y la politiquería.
Esto genero que el martes, 29 de
octubre,salieron a la calle médicos, especialistas en la salud, gerentes de
hospitales, movimientos sindicales y personas del común a protestar, a decirle
NO A LA REFORMA A LA SALUD, a decirle NO a esta reforma que afecta los
intereses de cada una de las personas de este país. Con plantones, marchas y
suspensión de servicios de consulta extrema en cerca de 400 hospitales
públicos, gremios y sociedad civil rechazaron esta iniciativa de reforma, que
pronto será debatida por la Cámara de Representantes, y pedirán al Gobierno y
al Congreso su modificación o retiro inmediato.
Ahora si el país sigue como sigue, con distintas
inconformidades, tocara quedarse a vivir en la calle para que cuando escuchamos
algo que nos afecte, salgamos y mostremos nuestra oposición. Bello gobierno el
de Santos, lleno de protestas, lleno de cualquier tipo de rechazos por parte de
muchos de sus actos, ahora que no se regodee con la selección Colombia,
creyendo que su gobierno fue uno de los mejores porque hizo clasificar a la
selección, bueno algo hizo bueno, pero que no lo presuma.
Incluso de ser aprobado el proyecto de ley
actual se mantendrá el enfoque mercantil de la salud, la intermediación, no se
resolverán las deudas, se reducirá el porcentaje de contratación con la red
pública hospitalaria y el listado de exclusiones que será el nuevo no POS, ya
que no lo pagará el Estado sino las familias, de acuerdo a su capacidad de
pago.
Valla esto parece muy contradictorio ¿no? Ahora
que haremos, quien podrá defendernos frente a los políticos que cada día nos
hacen la vida imposible con distintas leyes que nos afectan, ¡ahora que!
Y aquí lo más complicado y malo es que el
proyecto impide que las EPS se transformen en gestoras, y de esa manera pasen a
manejar la plata de los usuarios, como lo han hecho hasta ahora, a ordenar cómo
debe manejarse esa platica. ¿O ustedes creen que el Gobierno es tan ingenuo que
cree que las EPS se van a quedar de brazos cruzados, viendo a otros apoderarse
del negocio?
Pero eso no es lo peor, el sistema de salud
colombiano mueve al año 44 billones de pesos, sí, eso no más. Ahora no se sabe
cuál es el interés del Gobierno en que se acabe el control fiscal sobre
semejante montaña de plata.
Pero lo más preocupante aquí es que los
políticos se podrán robar la plata de los recursos de la salud sin preocupación
alguna, porque sencillamente la reforma se los estaría regalando de entrada,
Valla reforma ¿no? Imagínense, si se las han robado ¿cómo será lo que
disfrutaran ahora que nadie los vigila?
Ojala que ahora el sistema de salud no se vuelva
peor de lo que esta, porque si es así estaremos desprotegidos ante la
politiquería y la corrupción, ojala que no se vuelva un calvario ir a las
clínicas a pedir lo que es la salud, un derecho y no un negocio.

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