La emigración comenzó en los años cincuenta y sesenta fue de carácter económico. Por ello hay que analizar tanto los factores internos, o de expulsión, como los factores externos o de atracción. La suma de ambos determinó a más de dos millones de personas a salir de sus respectivos países.
En una primera clasificación agrupada por problemas
económicos y por la naturaleza de respuesta son:
Salarios bajos:
En esta categoría se consideran la gama de respuestas que
hacen énfasis en los motivos económicos por los cuales los agentes emigran, una
de las principales condicionantes a trabajar es la “necesidad”, entendida como
la relación social existente entre el conjunto de satisfactorias que se
adquieren a través de la remuneración (pago) por el trabajo, como
requerimientos materiales indispensables en mercancías y servicios para
sobrevivir y reproducirse de los agentes que solo tienen su fuerza de trabajo.
Siendo una de las demandas permanentes del migrante para trabajar y buscar
trabajo.
Falta de trabajo
o empleo:
En esta categoría se consideraron las respuestas que hacen
énfasis principalmente a la denuncia de falta de trabajo, a la búsqueda de
trabajo, a la oferta de trabajo en el centro, a las relaciones previas que se
establecieron en una oferta de trabajo en específico en el centro, etcétera.
Crisis y crisis
recurrente:
En esta categoría se incluyeron respuestas que hacían
referencia a los problemas económicos que irrumpen en el país de manera
general, generando inestabilidad e incertidumbre por las carencias
generalizadas a toda la población, o a las respuestas que hacen referencia
directa sobre crisis, principalmente. (Lea también: ONU expresa preocupación por colombianos deportados de Venezuela).
Pobreza:
En esta categoría se incluyo directamente a las respuestas
que directamente señalaban la palabra pobreza, las que hacían referencia a las
carencias de los suministros básicos, a las que enfatizaban las limitaciones de
sus posibilidades económicas, principalmente.
las relativas relaciones, implicaciones y efectos, entre
las crisis y su relación con los bajos salarios, la falta de empleo, su repercusión
con la pobreza, las guerras que afecta, las clases trabajadoras, las repercusiones de
la crisis recurrentes en la proletarización de las clases medias y de la
pequeña burguesía, la búsqueda por parte de los agentes en mejores condiciones
de vida y de condiciones de trabajo a través de la migración, las crisis y otro
tipo de problemas que repercuten en el campo, la pobreza y el rezago social en
las regiones, y el recurso de la emigración como una forma de financiamiento
para proyectos emprendedores o personales de los migrantes.
Crisis diplomática entre Colombia y
Venezuela
La Crisis diplomática de Colombia - Venezuela de 2010 o la
Crisis diplomática colombo-venezolana de 2010 se refiere a la crisis
diplomática surgida entre los gobiernos de los presidentes Álvaro Uribe de
Colombia y Hugo Chávez de Venezuela por la supuesta presencia en territorio
venezolano de miembros del grupo guerrillero de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Las FARC y el ELN son considerados grupos terroristas en Colombia, Perú, la
Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.
Las supuestas pruebas fueron presentadas ante una sesión
extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington
DC el 22 de julio de 2010. Tras la intervención de los embajadores de ambos
países, el presidente Chávez anunció la ruptura de las relaciones diplomáticas
de Venezuela con Colombia. (Lea también: Canciller colombiana denunció que siguen las deportaciones desde Venezuela).
Para tratar de solventar la crisis, Colombia y Venezuela
acordaron ir a foros regionales como la Organización de Estados Americanos
(OEA) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
La crisis de la deportación de colombianos
de Venezuela
La expulsión masiva de colombianos de Venezuela, por parte
del gobierno del presidente Nicolás Maduro, a violando los mínimos derechos
humanos, de cerrar la frontera con
Colombia las deportaciones diarias y la destrucción de humildes viviendas de colombianos.
Que radica en Venezuela desde hace muchos años. “Tal como lo hizo Hugo Chávez,
reconocido por buscar enemigos externos para ganar apoyo dentro de su país, En
el Palacio de Miraflores, “le apuestan a que todo esto sirve para que los
ciudadanos dejen de pensar en las colas, el desabastecimiento y la inseguridad
que los aquejan. La pregunta es si lo que varios sectores llaman cortina de
humo tendrá efecto a largo plazo”.
El riesgo para Maduro “es que con el paso de los días la
harina Pan siga sin llegar a las góndolas, que la inflación no ceda y que no
aparezcan los billetes de 50 y 100 bolívares que, según él, se esfuman en
Cúcuta. Los sondeos dirán si pisotear la relación con Colombia le sirvió para
recuperar votos”. Desde el pasado 22 de agosto han retornado siete mil 165
colombianos, de los cuales mil 97 fueron deportados, el resto salieron por
miedo a ser detenidos, y expulsados por la Guardia Venezolana, de acuerdo con
las cifras de la Unidad de Gestión del Riesgo. (Lea también: Santos anuncia medidas para colombianos deportados en la frontera).
El presidente
Nicolás Maduro lo decretó para cinco municipios del Táchira, estado andino
fronterizo con Colombia. Es la primera vez que se decreta un Estado de
excepción bajo la Constitución de 1999 la de Hugo Chávez. La medida se tomó
después de una patrulla de la Guardia
Nacional Bolivariana fuera atacada por paramilitares, según fuentes del
Gobierno. "Vamos a un reordenamiento de la vida comercial, económica, de
la seguridad ciudadana, un restablecimiento y reorganización, completa y a
fondo de las comunidades de la zona fronteriza", explicó Maduro no descartó ampliarlo el tiempo que fuera
necesario ni extenderlo a otras zonas del país. De hecho, se barajaba la
posibilidad de que el próximo estado sea Zulia, al norte de Venezuela.
Además de frenar a los grupos irregulares armados, el
Gobierno dice que con estas acciones pretende acabar con los “bachaqueros”,
término que usan para referirse a las personas que compran productos a precios
regulados -arroz, harina de maíz, jabón, etc.-, para su reventa en el mercado
ilegal tanto para el consumo interno en Venezuela como en Colombia. Según el
Ejecutivo, los "bachaqueros" son los culpables de la escasez que
azuza al país desde hace dos años y que se ha intensificado en los últimos
meses.
El Gobierno de Maduro asegura que son los colombianos que
viven en Venezuela los responsables del "bachaqueo" y, por ende, de
la escasez en el país. Así como de la violencia organizada. Desde la declaración
del Estado de excepción, son más de mil los colombianos deportados desde la
zona del Táchira hacia Cúcuta, ciudad en el departamento Norte de Santander.
Por el río San
Antonio del Táchira los colombianos han tenido que realizar improvisados
trasteos para no perder los pocos enseres que les quedaron luego del desalojo y
deportación de Venezuela hacia Colombia. Mientras tanto, niños, mujeres y
quienes lo perdieron todo 'copan' los refugios habilitados para brindarles
ayuda en la frontera. Según el más reciente informe de la Cancillería
colombiana, 861 colombianos han sido atendidos en la capital de Norte de
Santander y en el municipio de Villa del Rosario desde que se anunció el
cierre. De esta cifra, 691 corresponden a adultos deportados y 170 menores de
edad repatriados, no obstante, extraoficialmente se habla de más de mil.
“La prioridad del
Gobierno colombiano es garantizar los
derechos de los connacionales deportados, brindándoles asistencia en temas de
salud, alojamiento temporal, seguridad y convivencia; soporte jurídico,
reunificación de padres con sus hijos menores de edad, y retorno a sus lugares
de origen, así como avanzar a través de los canales diplomáticos, en el diálogo
con el vecino país”, asegura un boletín de la Cancillería colombiana. (Lea
también: Venezuela deporta a 100 colombianos)
Con
información y fotos de El Tiempo




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